Sobrepeso, carencia afectiva

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La causa psicológica de obesidad más frecuente es, sin duda, la carencia afectiva.

Por Claudia Durán*

Los seres humanos, somos los mamíferos que al nacer, más tiempo necesitamos de nuestros padres para ser cuidados, protegidos y alimentados como vínculo de amor. Esto hace fácil que asociemos el pertenecer a un grupo, el ser protegidos, el no estar solos, el sentirnos seguros, contenidos, y en definitiva el ser queridos, con el acto simple de comer.

Al nacer, cuando no nos podemos dormir, el solo hecho de ser tomado en brazos, la interrelación con nuestra madre, y el acto de alimentarnos, se dan al unísono. A esto, y a veces al ser higienizados, dedicamos el 95% de nuestras primeras horas (despiertos) en este mundo.

Ya de mayores, por mil causas distintas podemos sentir la falta de una interrelación con los demás, pudiendo desear tan solo ser abrazados. Estas dos cosas son con frecuencia difíciles de conseguir, pero no es tanto la tercera de las experiencias que teníamos de recién nacidos, el alimentarnos.

Consumir comida, es tan fácil como abrir la heladera y tomar algún alimento, quizás un buen trozo de chocolate que además es estimulante, o quizás un trozo de rica torta que posiblemente además nos traiga recuerdos agradables de otra época mejor, tal vez, una simple porción de pan, que será utilizado por nuestro organismo para fabricar sus propios antidepresivos.

De aquella tríada de acontecimientos, ser abrazados, acariciados y alimentados, podemos rescatar, casi en cualquier momento esta última. Será lo más parecido a aquellos momentos en que eramos el centro de atención para lo único que parecía existir para nuestra madre.

La importancia real y simbólica del acto de comer, queda de manifiesto en multitud de momentos de la vida. Comiendo celebramos la llegada de un nuevo miembro al grupo, en los bautismos, en la unión entre dos seres, en los casamientos, el acuerdo entre adultos de cara a un trabajo, en los negocios, en la incorporación a la familia de un nuevo familiar, que con frecuencia suele ser presentado con ocasión de una comida o “a tomar café”, los cumpleaños, en los que solemos invitar “a tomar algo” a los allegados…

El comer, a veces, más que la forma de satisfacer una necesidad biológica, es una forma de “llenarnos a nosotros mismos”, de quitarnos la sensación de vacio afectivo, la soledad, la incomunicación, y de cuidarnos y darnos algo cuando sentimos que no lo recibimos del exterior.

Se trata de una ecuación que resultará un tanto incomprensible para aquellas personas que no han sentido un vacio afectivo importante a lo largo de su vida, o para aquellas otras que consciente o inconscientemente han utilizado otras vías para sobrellevar la falta de afecto a su alrededor. Otras personas sin embargo, tendrán perfecta conciencia de que comen más en los momentos en los que sienten soledad, vacio y hastío, en los que tienen la íntima sensación de no importar a nadie, o al menos a nadie de manera especial e íntima. Un tercer grupo puede utilizar la comida como “parche” existencial, sin ser conscientes de ello.

Establecer una buena relación humana, sentir que pertenecemos a un grupo, mejorar nuestra pareja como nuestro entorno, será la mejor herramienta en la lucha contra la obesidad. Sea consciente de que está comiendo para satisfacer una necesidad psicológica, no una necesidad emocional. Por ejemplo pregúntese ¿cambiaría un chocolate o la golosina que tiene en la boca por la sensación de estar besando a alguien? Si la respuesta es si, la próxima vez podrá ser más fácil que identifique estas situaciones.

Procure encontrar siempre una emoción ó pensamiento positivo al tiempo que se alimenta, de la misma manera en que elige una fruta con cuidado, al comer también ingiere sus sentimientos y sus emociones, busque entonces el placer en lo que come, el mismo que encuentra en una simple manzana.

*  Dra. Claudia Durán - Medica Especialista en Nutrición - M.P.: 16404 – M.N.: 73561

La Plata: 0221-155249710 – (40 y 25)

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Comentarios (6)

  1. Morela dice:

    Hola gracias realmente bueno este articulo, la carencia de amor trae muchas consecuencias negativas al ser humano, cuando nos sentimos en desamor no nos queremos nosotros mismos nos abandonamos y es allí donde comienzan los sustitutos de afecto ya explicados por ustedes, gracias

  2. INGRID MEDINA LEON dice:

    me gusto mucho……es tan cierto…gracias

  3. juana dice:

    feliz dia, gracias x este articulo me gusto y estoy al 100% de acuerdo

  4. TERE dice:

    EXCELENTE ARTICULO,ES MUY CIERTO

  5. Alcira dice:

    Muy bueeenoooo !!!!

  6. carmen rosa dice:

    Gracias, es un buen comentario, muy cierto excelente articulo, gracias

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