Bulimia

imagePor Claudia Duran *

En ocasiones anteriores he abordado el tema de la anorexia nerviosa, y para serles sincera siempre se me olvidaba abordar este otro aspecto de los trastornos de la alimentación, tan grave como la anorexia, espero que este artículo sirva de orientación a la juventud y a los padres de familia.

Agostina, una jovencita de 16 años, hija única, viene presentando desde hace tres años serios problemas en su conducta alimentaria. Tiene episodios recurrentes en los cuales ingiere grandes cantidades de alimentos. Durante estos episodios le gusta comer en exceso chocolate, helados, tortas y postres, muchas veces llega a comerse un kilo de helado o una torta entera.

Estos alimentos son ricos en carbohidratos. A menudo  come en secreto, de preferencia por la noche cuando nadie la ve. Esta conducta le ha provocado variaciones en su peso. En relación con su estatura ella debería pesar unos 65 kilos, pero ha tenido períodos en los cuales ha llegado a pesar 85 y en la actualidad pesa 78 kilos.

Durante los grandes atracones de comida que se da, dice que experimenta una sensación de no poder parar de comer, por lo que hasta que se encuentra mal deja de comer.

Para evitar engordar por el exceso de alimentación se provoca vómito metiéndose el dedo en la boca hasta que devuelve lo que comió, ha repetido tantas veces esta operación que el dorso de su mano presenta callosidad producida por el roce continuo de los incisivos superiores al provocarse el vómito.

Agostina está muy preocupada por el efecto que esta conducta pueda tener sobre su peso y tiene miedo de engordar, por lo que recurre a tomar laxantes y medicamentos que le quiten el hambre.

Desde los 13 años, fecha en que comenzó su problema, sólo ha tenido un período de seis semanas en el que no aumentó de peso, ni  comió en exceso, ni vomitó.

Desde hace un año, Agostina se reúne los fines de semana con sus amigas y bebe cerveza y ron. Suele salir frecuentemente con ellas, rara vez con amigos porque dice sentirse avergonzada de su apariencia física. Hace dos meses fue hospitalizada para tratar de controlar sus atracones de comida. Durante este período, se deprimió mucho y se cortó las venas.

Debido a las fluctuaciones de peso que tiene a consecuencia de su exceso de alimentación, muestra una preocupación crónica por el régimen y control de peso. Sus comilonas han sido frecuentes, incluso varias veces al día por lo que es adecuado dar un diagnóstico de bulimia nerviosa.

En la historia hay ejemplos de personas que han sido importantes y han padecido de bulimia, baste citar a los duques de Windsor,  Wallis Simpson y a la plebeya americana y divorciada que conquisto el corazón del príncipe Eduardo de Inglaterra en 1932.

El vocablo  bulimia  proviene  del  griego, que  significa  bus  ( buey)  y  limos (hambre) lo cual se traduce en hambre desmesurada. Se dice que una persona padece de bulimia cuando tiene una necesidad imperiosa e irrefrenable de ingerir grandes cantidades de comida, generalmente de elevado contenido calórico.

Como consecuencia la persona se ve invadida por fuertes sentimientos de autorepulsión y culpa, y siente la necesidad de mitigar los efectos de su orgía, autoinduciéndose al vómito o recurriendo a laxantes y diuréticos para perder lo que ha ingerido o recurriendo a píldoras  para suprimir el apetito.

En estas personas existe una gran preocupación por mantener el peso que ellas consideran ideal, tomando la forma de una idea sobrevalorada. Las personas están convencidas de que estar gorda es horrible y peligroso, y con ello, su deseo de tener un cuerpo delgado va más allá de lo que es aconsejable en términos de salud.

Las personas que padecen de bulimia, frecuentemente también sufren de ansiedad, depresión e irritabilidad, así como de ideas suicidas. Esta idea se puede agudizar durante los períodos de gran ingesta de alimentos. Muchos de estos síntomas tienden a desaparecer en la medida que la conducta de comer se normaliza.

Debido a los continuos desajustes de la alimentación estas personas sufren complicaciones físicas, tales como trastornos en la concentración del potasio, alteraciones de la glándula parótida, infecciones urinarias, trastornos cardíacos, crisis epilépticas, y a largo plazo daño renal e irregularidades menstruales.

Por lo general, es un trastorno difícil de detectar porque la persona trata de ocultarlo, lo sufren más las mujeres que los hombres en una proporción del 95%,  la edad de aparición oscila entre los 18 y 25 años. Es un padecimiento que debe ser tratado de forma urgente y adecuada.

Las alteraciones de la Imagen Corporal (IC) son aspectos centrales en la psicopatología de los Trastornos Alimentarios (TA). La Bulimia es un trastorno alimentario.  Son estas alteraciones lo que esencialmente distingue a los TA de otras condiciones en las que también se dan alteraciones de la ingesta y oscilaciones en el peso. Las personas con TA y aquellas que están muy preocupadas con su figura, tienen problemas en cómo representan, evalúan, sienten y viven su cuerpo. El cuerpo se ha convertido en el valor más importante que tienen como personas. Estas personas están atrapadas por un excesivo apego emocional a un propósito, a una idea, o lo que en términos psicopatológicos se denomina idea sobrevalorada. En concreto en este ámbito, una idea sobrevalorada de adelgazar.

Complicaciones

La bulimia puede ser peligrosa y puede llevar a que se presenten complicaciones médicas graves con el tiempo. Por ejemplo, el vómito frecuente deja ácido estomacal en el esófago (el tubo que va de la boca al estómago), lo cual puede causar daños permanentes en esta área.

Las posibles complicaciones abarcan:
·    Estreñimiento
·    Deshidratación
·    Caries dentales
·    Anomalías electrolíticas
·    Hemorroides
·    Inflamación de la garganta
·    Pancreatitis
·    Laceraciones del esófago a causa del vómito excesivo

Signos y exámenes

Un examen de los dientes puede mostrar  caries dental o infecciones de la encía (como gingivitis). El esmalte de los dientes puede estar erosionado o picado por la excesiva exposición a los ácidos del vómito.
Un examen físico también puede revelar:
·    Vasos sanguíneos rotos en los ojos (por el esfuerzo al vomitar)
·    Boca seca
·    Apariencia similar a una bolsa en las comisuras de la boca debido a las glándulas salivales inflamadas
·    Salpullido y granos
·    Pequeñas cortaduras y callosidades a través de las puntas de las articulaciones de los dedos, debido al vómito autoinducido

Un examen de sangre puede revelar un desequilibrio electrolítico (como hipocalcemia) o deshidratación.

Tratamiento

Las personas bulímicas rara vez necesitan ser hospitalizadas, excepto bajo las siguientes circunstancias.
·    Ciclos de comer en exceso y purgarse que han llevado a la anorexia
·    Hay necesidad de fármacos para abstenerse de las purgas
·    Si presenta depresión mayor

Con mucha frecuencia se realiza un método por pasos para los pacientes con bulimia. Este método de tratamiento sigue etapas específicas, dependiendo de la gravedad de la bulimia y de la respuesta de la persona a los tratamientos:
·    Los grupos de apoyo pueden servir para pacientes con afecciones leves que no tengan ningún problema de salud.
·    La terapia cognitiva-conductual (TCC) y la terapia nutricional son los primeros tratamientos preferidos para la bulimia que no responde a los grupos de apoyo.
·    Los fármacos usados para bulimia son particularmente los antidepresivos
·    Los pacientes pueden abandonar los programas si tienen expectativas poco realistas de "curarse" con la terapia solamente.
·    Antes de que un programa empiece, se debe aclarar lo siguiente:
·    Es probable que se ensayen muchas terapias hasta que el paciente tenga éxito en la superación de este difícil trastorno.
·    Es común que la bulimia reaparezca (recaída) y esto no es una causa para desesperarse.
·    El proceso es doloroso y requiere del trabajo de los pacientes y de sus familias.

Expectativas (pronóstico)

La bulimia es una enfermedad crónica y muchas personas afectadas continúan presentando síntomas a pesar del tratamiento. Las personas con menos complicaciones médicas de bulimia que tienen motivacón y son capaces de involucrarse en un tratamiento nutricional-emocional, tienden a tener una mejor posibilidad de recuperación.

*  Dra. Claudia Durán - Medica Especialista en Nutrición - M.P.: 16404 – M.N.: 73561

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Comentarios (1)

  1. silvia dice:

    gracias por enviarmelo

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